No es fácil narrar una larga presentación de diapositivas o mirar a la cámara durante mucho tiempo y mantener la atención. La mayoría de nosotros no somos presentadores o locutores profesionales y no hemos recibido formación sobre cómo mantener la atención del público.
Pero hay un truco con el que me he topado que puede mejorar instantáneamente la entrega de casi todo el mundo, y es el siguiente:
Acelera un poco tu rendimiento.
Puede hacerlo de dos maneras:
Edita el audio/vídeo para eliminar los "umms", "ahhs", "let-me-see", etc. Elimínelos por completo. ¿Pausas largas? Elimínelas. ¿Cualquier cosa que no haga avanzar la historia? ¿Desvaríos? ¿Repeticiones innecesarias? Elimínalo. Si no quieres editar tu vídeo, pide a alguien que lo haga por ti.
Lo segundo es acelerarlo. Sólo un poco. No quieres sonar como una ardilla. Pero si aumentas ligeramente la velocidad, ya sea hablando más rápido o acelerando el vídeo, la diferencia puede ser notable.
Juega con esto a ver qué pasa.
Una última cosa... sonríe. Tanto si te ven en el vídeo como si sólo te oyen, sabrán que estás sonriendo. La risa también es genial.